23 de febrero de 2008
Abre la muralla
Publicado por Enrique Coscolín a las 14:37 1 comentarios
22 de febrero de 2008
El CAI quiere volver a lo más alto

Publicado por Enrique Coscolín a las 21:50 1 comentarios
21 de febrero de 2008
Sin margen de error
Lo ha dicho el propio Paolo Quinteros antes del entrenamiento de esta tarde: "No tenemos margen de error". Y qué razón tiene. El CAI no se puede permitir más tropiezos, por lo menos, de momento. Una tercera derrota consecutiva y, además, en la cancha de un rival directo sí que complicaría y mucho el camino hacia el ascenso directo.
Tampoco quiero dramatizar, pero perder en Lugo supondría empatar con los gallegos, permitir que Bruesa y Alicante tomaran ventaja y, sobre todo, que los vascos tuvieran un colchón de dos encuentros (no olvidemos que tienen a favor el average).
La mentalidad de Quinteros -a quien sorprendentemente solo le ha caído una multa económica por lo de Tenerife- tiene que ser el de todo el equipo. Ante el Breogán juegan otra vez mucho más que un partido, se juegan el volver a la senda correcta, se juegan el volver a descolgar a un equipo peligroso y, especialmente, se juegan la tranquilidad, algo muy importante y que en estas fechas solo alteran las derrotas y los rumores sobre posibles fichajes (y digo rumores porque no hya nada hecho ni firmado con nadie).
El CAI tiene que calmarse y concentrarse. Solo así podrá desarrollar el baloncesto que sabe y que sorprendió tanto al Bruesa como a la afición el pasado viernes en una primera parte de escándalo. Ese CAI sí que tendrá opciones de subir. Pero debe convivir con esa presión de no poder fallar. Es la hora de demostrar si son un equipo ganador o no.
Publicado por Enrique Coscolín a las 21:28 7 comentarios
18 de febrero de 2008
Quinteros no tiene nada
Paolo Quinteros no está lesionado. Esa es la buena noticia de hoy, tal y como ha determinado la resonancia a la que ha sido sometido. No cabe duda que es positivo para el equipo, pero a la vez genera una serie de dudas acerca del partido ante el Bruesa. ¿Qué pasó con Quinteros?. ¿estaba lesionado entonces?, ¿quién decidió que no era recomendable que jugara tras el descanso?...
Todas esas preguntas son importantes, porque tal y como se demostró después, la presencia del argentino en cancha era fundamental para ganar el encuentro. De hecho, el técnico rojillo habló tras el partido de una posible rotura de fibras, algo imposible viendo cómo jugó Quinteros en el último cuarto.
Tampoco sacaremos demasiada punta al asunto, pero todo esto cuando menos es raro. Lo que importa es que el escolta estará disponible para el duelo de Lugo del próximo sábado. De todas maneras, también es poco probable que salte al parquet gallego puesto que el fallo del Comité de Competición sobre el caso Tenerife está al caer y la lógica hace pensar que por lo menos le sancionarán con un partido.
Ya lo veremos. Aún así, y aunque sus compañeros insisten en que se puede ganar sin él (cierto), no es menos real que el 13 del CAI es un hombre que además de jugar bien provoca que las defensas rivales se centren en él y otorga más libertad a sus compañeros.
Publicado por Enrique Coscolín a las 18:03 5 comentarios
16 de febrero de 2008
Un desastre casi inexplicable
Cuesta creerlo, es verdad. La manera en que el CAI ha perdido esta noche el partido, el average y el liderato es casi inexplicable. El dominio en el juego y el baloncesto de tantísima calidad que hemos disfrutado durante la primera parte hacía soñar con un final muy diferente y, sobre todo, menos cruel.
Pero este deporte es así y esta Liga también. Son tópicos, pero casi siempre dan una explicación. Por eso aquello de "la relajación", el "creer en la victoria", el "no darle vida al rival" cuadran perfectamente en el desenlace del encuentro y en el desastroso tercer cuarto que le ha costado el partido al CAI. Duele, y mucho, ya lo veréis.
El equipo ha regalado el encuentro en apenas ocho minutos, en los que Curro se ha obsesionado con la zona que tan buen resultado le había dado hasta entonces, en los que nadie asumía la responsabilidad en ataque, en los que se han empezado a perder balones y a fallar tiros libres y, aunque suene a excusa (pero no lo es), en los que no estaba en cancha Paolo Quinteros.
Será mejor o peor, gustará más o menos, pero lo cierto es que el argentino es fundamental en esas pájaras que tiene el CAI. Anoche parece que se lesionó en la primera mitad, y digo parece porque en los cuatro últimos minutos parecía un superhéroe, y eso llevó al equipo a la ruina. No es que los demás no valgan, al contrario, ya que en esa grandiosa primera parte Quinteros ni apareció, pero en los momentos de crisis se le echa y mucho de menos.
Una lástima, pero ahora es cuando toca remar en la misma dirección y asumir que el ascenso ni lo regalan ni te viene con el nombre. Al revés, habrá que sufrir para lograrlo.
Publicado por Enrique Coscolín a las 0:36 10 comentarios


