8 de diciembre de 2007

El vendaval zaragozano no para

La victoria del CAI en Los Barrios confirmó que el estado de forma del conjunto aragonés es exquisito. Juega bien, defiende con intensidad, ataca con acierto y acaba machacando a sus rivales. Ya son ocho los triunfos consecutivos y el cuadro de Curro Segura sigue en lo más alto de la clasificación. De momento, y que dure, el vendaval rojillo no para, fundamentalmente porque no hay quien lo pare.
Pero yo destacaría un par de aspectos fundamentales del partido en tierras gaditanas. El primero, y muy importante, es que el CAI supo sufrir. Después de ver como su ventaja de 19 puntos se quedaba en siete durante el último cuarto (un pequeño bajób defensivo), el equipo sacó su profesionalidad, su calidad y la valía del grupo para sacar adelante un encuentro complicado. No todo van a ser paseos triunfales, y que el conjunto aragonés aprenda a pasarlo mal también es positivo.
Y, segundo, que el buen ambiente que se respira en el vestuario desde el principio de la temporada continúa presente en la plantilla. Había que ver las risas que había en el banquillo con 0-7 de inicio, el ánimo a los compañeros para que siguieran apretando, los comentarios de jugadas espectaculares como un tapón de Quinteros a Chagoyen o un rebote altísimo de Cuthbert Victor. El grupo sigue unido y quiere más. Quizá eso sea lo que hace especial a este CAI.

1 comentario:

Enrike dijo...

Totalmente de acuerdo. La solidez defensiva que tiene este CAI se consigue, entre otras cosas, a partir del compromiso solidario entre toda la plantilla; todos dan lo máximo por el equipo y eso se traduce en intensidad y en eficacia defensivas, que se unen a la calidad que atesora la plantilla, dando como resultado un cóctel con sabor a victoria.